Compartir:

En la actualidad, la alta competencia en cualquier rubro de negocios en que te muevas hace que haya que tener especial atención en el cuidado y seguimiento de tu cartera de clientes.

No es una novedad para nadie que, en tiempos de crisis, es más importante blindar una cartera lograda que salir a la búsqueda de nuevas oportunidades de negocios.

En este contexto, en especial, las pequeñas y medianas empresas que quieren tener un proceso íntegro y funcional en sus labores no deben suponer la satisfacción de los clientes con sus servicios como un hecho.

Es por esto que se deben seguir una serie de pasos para dar un correcto seguimiento de ellos.
Esto permitirá, además de consolidar la relación, generar nuevas oportunidades de ventas en un ámbito donde un gran porcentaje del trabajo comercial ya fue realizado.

Lo adecuado es poder contar con un perfil lo más acabado posible de nuestros clientes y fijar ciertas premisas de trabajo para lograr un resultado efectivo.

A continuación, ciertos tips que pueden serte de utilidad::

  1. Establecer las expectativas
    Es fundamental conocer a nuestro cliente y analizar sus expectativas.  Esto implica poder medir qué idea de lo que significa la prestación de un buen servicio tiene.  Esto permite administrar correctamente los recursos y direccionarlos de la mejor forma. Implica, como premisa fundamental, cumplir con lo pactado en tiempo y en forma, y saber administrar las posibles crisis que seguramente van a suceder.
  2. La clave: “el día después”
    Imprescindible no olvidarse del cliente al cerrar la venta.  Muchas compañías ponen todos sus esfuerzos en concretar la operación inicial y luego se olvidan del contacto para seguir con otro.  Allí es donde debe primar mantener activo el vínculo, aunque no nos reporte nuevos cierres en el corto plazo. Un cliente respaldado va a volver a consultar sin dudas en su siguiente necesidad.
  3. Información de interés
    Una buena manera de mantener la temperatura de contacto con nuestros cliente es manejar herramientas de vínculo,  Estos son correos donde lo mantengamos informados acerca de nuevos productos o servicios, ofertas e información en general.  También es un buen recurso tener registrados datos de aniversarios, cumpleaños o fechas importantes para mencionar, ya que son una excelente excusa para llegar a los clientes de forma proactiva.
  4. Sistematicidad en el contacto
    No existen fórmulas escritas acerca de cuál es el siguiente momento en que tengamos que contactar a un cliente. Pero si bien no hay una métrica precisa, cuatro o cinco contactos por año son fundamentales para no dar espacios a la competencia.  No es novedad que los clientes valoran que se les mantenga actualizados sobre los nuevos desarrollos, las mejoras y los productos adicionales, y además, muestra la importancia que les asignamos.

Para finalizar, es importante saber que todas estas recomendaciones se potencian si se cuenta con la colaboración de un buen CRM que dote de eficacia a nuestro equipo de ventas.

Compartir: